BREVES PALABRAS

de tu abuelo

Octubre 2017

Mijo,

Te escribo estas breves palabras con un gran dejo de tristeza, porque hace años que no te vemos ni sabemos nada de ti; tu abuelita y yo, tus tíos y primos, todos te extrañamos.

¡Nos haces falta, mucha falta!

¿Qué será de ti? ¿Cómo habrás crecido? ¿Qué tan alto estás ahora? ¿Qué cambios se habrán producido en tu rostro? ¡Él que siempre fue tan guapo!, dice tu abuelita. ¿Qué progresos habrás logrado en la escuela? ¿Cómo nos recuerdas? ¿Cuánto nos extrañas?

Seguramente, también estarás confundido con el giro que han tomado las cosas en tu vida. Tus sentimientos deben de estar enredados, con una serie de informaciones dolorosas y contradictorias. ¡Así estamos todos!

Hemos visto a tu papá luchar por verte, por saber de ti. Sé que nunca te ha olvidado. ¡Lo sé bien! Vive con la esperanza de volver a encontrarte. Pronto vas a ser joven y podrás entender mejor la vida y las contradicciones de los mayores…; podrás  establecer tu propio criterio, serenar tu espíritu y actuar en consecuencia.

Estas breves palabras están dirigidas a ti, para pedirte que nunca olvides la otra rama de tu existencia, que siempre te ha recibido y siempre te querrá.

 

                                                                                                                           Tu abuelito, Yeyé

PUEBLA MEXICO

Octubre, 2017


NICOLÁS Y EL MAR

cuento para Nico

Junio 2014

Cuando nació Nicolás, sus papás lo llevaron al mar. Todas las mañanas veía pasar las ballenas a lo lejos y escuchaba como ellas gritaban su nombre.

Nicolás era tan pequeño que apenas podía mantener la vista fija en el mar.

El siguiente año Nicolás regresó a la misma playa. Ya no vio las ballenas a lo lejos pero volvió a escuchar su nombre mientras tomaba baños de sol.

Se puso de pie y decidido, entró al mar, pero éste lo arrojó de vuelta con la primera ola.

Al tercer año Nicolás volvió caminando por si solo pero sus padres no lo dejaron acercarse al mar.

Aunque sus largos sueños tendido en el camastro estuvieron llenos de ballenas y delfines, esta vez ya no las vio ni las escuchó.

El último año que fue Nicolás al mar, sólo vio una inmensa masa de agua que le pareció algo aburrida, en sus sueños habían otros seres, en sus oídos había otros cantos…

Sus padres no notaron que Nicolás había perdido a miles de amigos en el fondo del mar.

 

A. Salomón

diciembre, 2010