NICOLÁS Y EL MAR

cuento para Nico

Junio 2014

Cuando nació Nicolás, sus papás lo llevaron al mar. Todas las mañanas veía pasar las ballenas a lo lejos y escuchaba como ellas gritaban su nombre.

Nicolás era tan pequeño que apenas podía mantener la vista fija en el mar.

El siguiente año Nicolás regresó a la misma playa. Ya no vio las ballenas a lo lejos pero volvió a escuchar su nombre mientras tomaba baños de sol.

Se puso de pie y decidido, entró al mar, pero éste lo arrojó de vuelta con la primera ola.

Al tercer año Nicolás volvió caminando por si solo pero sus padres no lo dejaron acercarse al mar.

Aunque sus largos sueños tendido en el camastro estuvieron llenos de ballenas y delfines, esta vez ya no las vio ni las escuchó.

El último año que fue Nicolás al mar, sólo vio una inmensa masa de agua que le pareció algo aburrida, en sus sueños habían otros seres, en sus oídos había otros cantos…

Sus padres no notaron que Nicolás había perdido a miles de amigos en el fondo del mar.

 

A. Salomón

diciembre, 2010

LA ABUELITA QUE NO MATÉ

texto para storytelling

Febrero 2012

La abuelita que no maté

Dicen que fui yo, que yo tuve la culpa. Nunca faltan las risas cuando contamos esta anécdota en familia pero mi padre siempre se queda callado… y como no, si era su mamá y sus hijas las que encontró en el asiento de atrás muertas de miedo, pálidas como una pera.   

 El cuarto tripulante era yo con no más de 4 años de edad al volante de un        vochito blanco que quedó estampado en el poste de luz después de bajar sin control el cerro de La Paz.

Si me preguntan, ni me acuerdo… todo lo tengo encapsulado en una cajita negra arrumbada en algún lugar de mi mente. De ahí solo escapa un recuerdo bastante nítido de la gloria que fue manejar el coche de mi papá.

Hubieras matado a tu abuelita… !! reza el texto inscrito en esa cajita. Hoy lo borro, despacio, sin prisa porque el hubiera es tiempo perdido…

A.Salomón

Febrero 2012