LA ABUELITA QUE NO MATÉ

texto para storytelling

Febrero 2012

La abuelita que no maté

Dicen que fui yo, que yo tuve la culpa. Nunca faltan las risas cuando contamos esta anécdota en familia pero mi padre siempre se queda callado… y como no, si era su mamá y sus hijas las que encontró en el asiento de atrás muertas de miedo, pálidas como una pera.   

 El cuarto tripulante era yo con no más de 4 años de edad al volante de un        vochito blanco que quedó estampado en el poste de luz después de bajar sin control el cerro de La Paz.

Si me preguntan, ni me acuerdo… todo lo tengo encapsulado en una cajita negra arrumbada en algún lugar de mi mente. De ahí solo escapa un recuerdo bastante nítido de la gloria que fue manejar el coche de mi papá.

Hubieras matado a tu abuelita… !! reza el texto inscrito en esa cajita. Hoy lo borro, despacio, sin prisa porque el hubiera es tiempo perdido…

A.Salomón

Febrero 2012