NICOLAS…

tu papá te extraña!

Julio 2017

A mediados de 2013 me divorcié después de una relación donde hacía años se había terminado el oxígeno. Desde el día que me salí de casa, mi ex-pareja y su familia han impedido de forma sistemática y violenta todo contacto con Nicolás, mi primer hijo. Han sido los cuatro años más dolorosos y también los más llenos de aprendizajes.


Fue ese año en que mi vida se detuvo, costaba trabajo respirar, podía ver los intersticios microscópicos que separan el amor del odio, el apego de la renuncia, la verdad de la simulación. Caí en el abismo que de la depresión, la desesperación y el enojo. Me tomó cuatro años volver a estar de pié. Aprendí con paciencia las nuevas variables de la vida adulta: guerrear, soltar, proteger, perdonar. Comprendí la dimensión del amor y lo tomé de ariete. Me prometí nunca abandonar esta lucha, no olvidar ni dejar que me olvide Nicolás. La paternidad se convirtió en EL tema, la equidad, el abandono y la interferencia parental.


En todo este tiempo mi tabla de salvación fue la familia, mi nueva pareja y mi segundo hijo, que fueron  diques de contención y apoyo, sin embargo, fue el arte el camino para transmutar todo el enojo y frustración que sin ser míos, arremetían con todo. Mi obra se convirtió en una especie de escudo protector, un registro de los días, que se convirtieron en meses y en años sin mi ver a mi hijo. 

Esto no era algo que solo me pasaba a mi, en la esfera de lo social, mi caso se replica por decenas de miles. Poco a poco me sumergí en un universo de padres y madres que vivían situaciones similares, o peores; descubrí que éste no estaba determinado por el nivel socioeconómico, cultural, territorial o el género. Este naufragio social no es endémico y tiene caracter de pandemia. Plantear un documento que de fe de este fenómeno en México no solo es necesario sino urgente.

El 5 de diciembre de 2013 realicé el video-performance “6actosdeamor” frente a la casa de Nico el día de su cumpleaños (desde luego que no lo vi, esa noche su madre lo llevó a otro lugar a dormir). Hubo mucha frustración pero cuando terminé el video, me sentí aliviado… descubrí que este tipo de acciones servían para drenar mi ansiedad y tristeza. Empezaron así los “actos de amor”, pequeñas acciones que tienen por objeto mantener vivo el sentimiento, dejar señales en el mundo real y virtual para que algún día puedan ser encontrados, reconstruidos y resignificados por Nicolás. 

Durante la beca del Sistema (2014-16), desarrollé el guión “Nico tiene un Dinosaurio” que  aborda esta problemática vista a través del universo de un niño de 7 años. El personaje central es un dinosaurio, una especie de amigo imaginario de un niño que ha sido separado de su padre sin explicación alguna.  El guión se convirtío en un cuento ilustrado para niños y -en diciembre de 2016- fue uno de los primeros proyectos exitosos de la plataforma Kickstarter México. Ahora cuento con el apoyo de cientos de padres de familia entre los que se encuentra Miguel Ángel Porrúa quien hará la primera edición. Para finales de año esperamos tener el libro, que ahora se titula “Mijo tiene un dinosaurio”, bellamente ilustrado por Eric Olivares. Con todo este trabajo hecho, estamos a un paso de convertir el universo de Mijo y su dinosaurio Karma en uno animado.

Aunque la obsolescencia del aparato de justicia y el machismo rampante que se vive en las instituciones parecieran los factores más urgentes, pienso que existe un gran abismo en cuanto a la divulgación, reflexión y prevención de este mal. A raíz de “6actosdeamor” empecé a incursionar en las cápsulas de pequeño formato en las redes. Hace un año hice la primera con motivo del Día del Padre, hace 3 meses la del Día del Niño, ambas suman más de 100k vistas en Facebook. Estos contenidos están en una página web que lleva por nombre Foto de Papá. Realizar videos cortos que sirvan para sensibilizar a la población son también poderosas formas de denuncia y de cambio social.

 

Alfredo Salomón.  

CDMX Julio 24, 2017

BUSCOANICO

Intervención al espacio público

Noviembre 2016

En agosto de 2016 dejé esta primera placa de acero inoxidable en ese lugar en el que Nico y yo solíamos esconder juguetes en el Parque Acacias, en la CDMX. Te acuerdas Nico? ese lugar donde escondíamos monedas para los duendes... Hacer públicas estas acciones fomenta que estos temas tabú en la sociedad actual queden expuestos con toda su crudeza. Pone de manifiesto otras formas en las que padres y madres pueden pelear por ver a sus hijos, desde el amor y no desde la confrontación. Las fotos de estas láminas dejadas en lugares emblemáticos de mi relación con Nico es un ejercicio de intervención al espacio público pero con repercusiones reales en el ciber espacio. Planeo hacer otras placas en lugares emblemáticos, incluido el Tribunal Superior de Justicia del DF. Invito a otros padres a retomar esta acción, apropiarse de ella y llenar esta ciudad de grandes y pequeños actos poéticos.